El impacto de la pandemia del COVID19 en la formulación de los estados financieros de 2020 – PARTE II
Empresa en marcha
El primer concepto que la Gerencia de las empresas deberá considerar en la preparación de sus estados financieros de 2020 en medio de la pandemia corresponde a la evaluación sobre la continuidad de las operaciones de la empresa en el tiempo, es decir, de la capacidad de la empresa para continuar como una empresa en marcha. Debemos recordar que este concepto no significa si la entidad operará indefinidamente en el futuro. Nadie podría asegurar esto para ninguna entidad del mundo y de hecho las NIIFs plantean que el horizonte a evaluar es de doce meses contados desde la fecha de cierre de los estados financieros. El concepto de empresa en marcha, en el contexto de la preparación de estados financieros, se relaciona con establecer si es correcto valorizar los montos de las cuentas de una entidad se deben expresar cumpliendo con los requerimientos de las NIIF.
¿Cómo explicamos el concepto de empresa en marcha aplicado a la formulación de estados financieros? Conceptualmente, si la entidad estima que realizará sus activos y cancelará sus pasivos en el curso normal de sus operaciones, no sería considerada una entidad con problemas de empresa en marcha. A la inversa, si la Gerencia estima que la entidad no estará en condiciones de realizar sus activos y cancelar sus pasivos en el curso normal de sus operaciones, sería considerada como una entidad con problemas de empresa en marcha.
Ahora bien, lo indicado en el párrafo anterior, ¿cómo afecta la formulación de estados financieros? Simple, las NIIF, conforme su Marco Conceptual aplican sólo a las empresas que no tienen problemas de empresa en marcha. Por consiguiente, si una entidad con problemas de empresa en marcha prepara sus estados financieros aplicando las NIIF, la Gerencia habría usado un marco contable que no aplica a la realidad de la entidad. En efecto, las NIIF reflejan el valor de activos y pasivos al costo (apropiado a empresas sin problemas de empresa en marcha). Las entidades con problemas de empresa en marcha deberían preparar sus estados financieros usando un marco que refleje sus saldos de activos y pasivos a valores de realización (liquidación).
En resumen, el principal problema que afronta una empresa en marcha corresponde a un tema de valuación; es decir, que para ese propósito se ha aplicado el marco contable que corresponde a la realidad económica de la entidad; aun cuando no el único.
La NIIF que trata sobre los requerimientos respecto del criterio de empresa en marcha es la “NIC 1 – Presentación de Estados Financieros”. La NIC 1 requiere que, en el proceso de preparación de estados financieros, la Gerencia debe evaluar (i) la capacidad de la entidad para continuar como una empresa en marcha, y (ii) si los supuestos analizados son apropiados en las circunstancias. Además, la Norma requiere la divulgación, como juicios críticos, cuando en la evaluación del criterio de empresa en marcha se identifica la existencia de una incertidumbre significativa.
En una evaluación adecuada del criterio de empresa en marcha se requiere hacer uso de toda la información disponible acerca de lo que ocurrirá en al menos doce meses después del cierre. La evaluación debe cubrir incluso el espacio de tiempo entre el cierre y la fecha de emisión de los estados financieros.
La pandemia del COVID19 exige a la Gerencia evaluar la capacidad de la entidad de continuar como una empresa en marcha. En esta evaluación la Gerencia deberá considerar la evidencia existente y los potenciales efectos de la pandemia en el futuro de las operaciones de la entidad. La Gerencia deberá tomar en cuenta toda la información disponible acerca del futuro, lo que incluye a las medidas que tomen el Gobierno y el sector financiero para paliar a las entidades afectadas por los efectos económicos y financieros de la pandemia.
Como indicamos en el preámbulo a esta serie de artículos a la fecha es imprevisible el potencial impacto de la pandemia de COVID19. Esta situación va a provocar inevitablemente que la Gerencia deba hacer frente a la evaluación de incertidumbres significativas que lleven a la Gerencia a dudar sobre la capacidad de la entidad para operar sobre la base del criterio de empresa en marcha. Aun así, si la Gerencia decide preparar los estados financieros de la entidad siguiendo los criterios que aplican a una empresa en marcha estará obligada a divulgar las incertidumbres significativas que afecten a los estados financieros que permita a los usuarios de los estados financieros entender que el uso del criterio de empresa en marcha aprobado por la Gerencia dependerá de la ocurrencia o no ocurrencia de las incertidumbres significativas que se hubieran identificado.
LUIS W. MONTERO